Seamos libertad europea, seamos paz universal. Victor Hugo.

12.4.12

¿Volverá la Europa fascista?

Marine Le Pen en un acto en Francia.

Las últimas noticias electorales de Francia son preocupantes. La candidata ultraderechista Marine Le Pen es la preferida de los jóvenes entre dieciocho y veinticinco años.

Para muchos parece sensato creer que el fascismo está resucitando en Europa y que no sólo va a recuperar gran relevancia sino quizá la supremacía política del continente en los próximos años. Pero, ¿es esto posible? Para ello es conveniente atender a las señales.

Una de las más impactantes fue la de los atentados del verano pasado en Oslo, Noruega, perpetrados por el terrorista neonazi Anders B. Breivik. Era la primera vez desde la II Guerra Mundial que el fascismo se expresaba de forma sangrienta en Europa.

Se ha dicho que este caso fue un hecho aislado y que Breivik era un iluminado. Pero los informes afirman que Breivik se encontraba en plenas facultades. Y está por ver que se trate de un caso circunstancial. Lo peligroso de Breivik no es Breivik como terrorista, sino un manifiesto de 1.500 páginas donde detalla su ideario ultra, que ya ha sido traducido a todas las lenguas de Europa y que circula día y noche a través de la red. Muchos jóvenes descontentos leerán el libro de Breivik y esto ayudará a reproducir sus ideas y sus actos en el futuro.

Esto parece más probable si atendemos al hecho de que Breivik no ha sido un elemento esporádico y aislado, sino que ha aparecido en un contexto en que la ultraderecha cada vez tiene menos complejos, gana mayor cuota electoral en la Unión y en los Estados nacionales y su relevancia política crece. Los Verdaderos Finlandeses son la tercera fuerza en Finlandia y la ultraderecha condiciona al Gobierno danés. En Grecia cada vez tiene mejores resultados el Hrysi Avgi, partido abiertamente neonazi que incluso ha logrado un concejal en Atenas. En España, país donde no existe una ultraderecha parlamentaria desde la dictadura, la xenófoba Plataforma per Catalunya estuvo a punto de entrar en las cortes catalanas. Ahora es el Frente Nacional el que crece en Francia al calor de los indignados.

Marcha del partido neonazi griego Hrysi Avgi. 

Es curioso que Le Pen sea exitosa precisamente entre los jóvenes descontentos que desde la gran crisis se han echado a las calles tras leer el panfleto de Sthépane Hessel. Han pasado de románticos indignados a potenciales votantes fascistas en sólo un par de años. La ultraderecha es inteligente y sabe lo que se hace: hay que confundir a la población con chivos expiatorios. Parece que el nacionalismo ha encontrado en Europa su "Gran Satán". El mensaje es claro: "la Unión Europea tiene la culpa, Europa perjudica a nuestro país, nuestro país debe gobernarse a sí mismo porque nuestra nación es en realidad superior a las otras".

Es un mensaje que los indignados no reconocerán pero que subyace en sus protestas y en sus manifiestos. Se exige la disolución de la UE, la Unión es mala, la salvación en realidad está en las naciones. El aplauso de los indignados españoles al discurso del ultranacionalista Farage parece corroborar esta teoría. Que los movimientos de protesta están tornándose de forma cada vez menos velada en corrientes populistas de corte nacionalista es evidente.

En algunos países (sobre todo en Grecia) ya se hacen llamamientos a las armas. En el país balcánico ha habido amenazas sobre una posible andanada militar. Nada es descartable. Pero debemos pensar en el futuro.

¿Qué pasará cuando todos estos jóvenes de dieciocho tengan entre treinta y cuarenta años? Pensábamos que la pena de muerte o el racismo de Estado eran temas superados por Europa, esto se daba por hecho. Era erróneo; parece que una nueva generación con otros idearios menos democráticos está naciendo, y algún día ellos llevarán las riendas de Europa. Y es normal que esto ocurra. En la Europa del bienestar era fácil ser libertario y progresista. Pero ahora los europeos sufren, cada vez hay más pobreza y los ciudadanos ven cómo nadie detiene a los poderes financieros y los Gobiernos democráticos no hacen nada.

En este contexto, cada vez más parecido al de Entreguerras, el fascismo prospera con los mismos métodos de los años 1930. "La democracia es mala, la democracia favorece el gobierno de los débiles y nosotros necesitamos líderes autoritarios, líderes que sepan hacerse respetar". El desprestigio de las democracias europeas ayudará a difundir este mensaje (que ya cala entre los jóvenes); la Unión Europea deberá ser destruida como símbolo de ese "Gobierno de los débiles" que es la democracia y el imperio de las libertades.

Dentro del escenario que vivimos no podemos olvidar a la yihad islámica, una nueva forma de fascismo hasta ahora desconocida (basada en el islam y no en el cristianismo) que sin embargo sigue aumentando su influencia en algunas naciones europeas y sobre todo en África del Norte. El encumbramiento de los yihadistas en países como Egipto podría generar un fuerte "efecto reacción" en Europa, aumentando el miedo y dando al neofascismo el último empujón que necesita.

¿Revivirá la Europa fascista? Mi opinión es que probablemente sí. El fascismo dormía latente y las convulsiones sociales de la crisis lo han despertado. Ahora sólo espera a recuperar fuerzas y encontrar el momento propicio. El fascismo siempre estuvo ahí, pero no podía cristalizar en una Europa desarrollada. Será el subdesarrollo y el hambre quien, por medio del rencor y el odio, volcará Europa hacia los nacionalismos sangrientos y la supresión de las democracias. Creo que esto ocurrirá en un plazo de entre veinte y veinticinco años, cuando los adolescentes de hoy (ya simpatizantes del fascismo) sean personas adultas al frente de la sociedad y la catástrofe económica haya hecho estragos en las naciones comunitarias.

Debo aclarar que es una apreciación personal sobre la cual espero estar equivocado. En cualquier caso es conveniente que los europeos observen detenidamente las señales y estén atentos. Para los que tengan opiniones políticas que puedan juzgarse controvertidas o para quienes no quieran renunciar a sus derechos y libertades fundamentales se aproximan tiempos peligrosos. Mirar por vez enésima a América como último refugio volverá a ser necesario.

imagen: Wikimedia Commons.

4 comentarios:

  1. El problema es que el fascismo en realidad no existe. Lo que llamamos "fascismo" es simplemente la organización "natural" que ha tenido la humanidad desde sus inicios, es decir, un sistema de clanes con un líder de clan, o un cacique o como se quiera llamar. Está tan arraigado en nuestra esencia como ser humanos que es imposible librarse de ello. Y lo peor de todo es que la democracia, en esencia, es lo más opuesto asa idea primigenia de "los clanes".

    Lo peor de todo es que sería sencillo luchar contra el fascismo con la democracia si ésta fuese totalmente sólida, pero no es así. La democracia, al final, es "fascista" también. Se tiene tanto miedo al fascismo, que se presenta la democracia como un sistema perfecto, y por esa máxima que se da la mayoría de las veces de que no estar a favor de la democracia o criticarla simplemente es un sacrilegio, ésta ha perdido la capacidad de la crítica a sí misma. Si la democracia fuese crítica consigo misma y no fuese una herejía replantearse sus bases, creo que se volvería muchísimo más sólida, y se conseguirían solucionar esos problemas de base que la hacen, no débil, si no no lo suficientemente fuerte como para competir con el fascismo en una situación mundial como la de ahora.

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  2. Yo utilizo la palabra "fascismo", sobre todo, definida como "toda forma de pensamiento sostenida por la fuerza". Es decir que entronca bastante bien con lo que tú dices, simplemente es imposición forzosa de la autoridad o del propio liderazgo, llamémoslo de cualquier modo, pero es lo que se viene sobre Europa (sea "fascismo" clásico con esvástica y brazo levantado, un nuevo tipo de autoritarismo, poder de las multinacionales o yihadismo).

    Donde no te sigo es en que la democracia deba aceptar más crítica sobre su propia naturaleza. No se hace otra cosa. El verdadero nuevo dogma es considerar la democracia corrupta por definición (es lo que ha hecho circular la corriente "indignada" y lo que ha calado) se está erosionando la relación entre los ciudadanos y la democracia de tal modo que se tambalea. La democracia es el único sistema que, por aceptar la crítica y la cuestión constante, termina por autodestruirse. Cosa que no ocurre con el fascismo que no acepta que se le cuestione. Por eso la democracia no puede concebir. Hablando llanamente pecamos de tontos.

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  3. asesinos y pederastas que violan y matan y luego se rien de la justicia o se pasean libremente al poco tiempo por nuestras calles, politicos corruptos que roban el dinero de las arcas publicas y banqueros sin escrupulos, familias en el umbral de la pobreza mientras a los inmigrantes se les da todas las ayudas sociales, 6.000.000 de parados y la pregunta es, por que hemos llegado a este punto, quien o que es el culpable de esta situacion.

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  4. FASCISMO = SIONISMO
    EL FASCISMO ES EL PUTO BRAZO ARMADO DEL CAPITALISMO Y DEL IMPERIALISMO MUNDIAL CAMUFLADO DE RACISMO Y GILIPOLLECES DE BLANCOS ACOMPLEJADOS

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